Un autoexamen de mamas es un chequeo que una mujer se realiza en casa para buscar cambios o problemas en el tejido mamario. En este blog te queremos enseñar a cómo realizarlo y así poder detectar cualquier anomalía de forma temprana.

Obsérvate en el espejo

Colócate frente a un espejo con las manos en la cadera y observa tus senos para verificar si existen cambios en el color de piel o en la posición de los pezones. Descarta cualquier malformación y alteración a la vista.

Identifica la forma de tus senos

Para conocer la forma de las mamas, coloca las manos detrás de la cabeza y empuja los senos hacia adelante. Así podrás visualizar si el contorno de las mamas tiene anomalías, como bultos o tumores.

 

Explora la mama y las axilas

Coloca tus brazos por encima de la cabeza. Realiza movimientos circulares con los tres dedos del medio. Partiendo desde el pezón hasta la axila y verifica la presencia de protuberancias, hoyuelos o puntos dolorosos.

 

Examínate acostada o en la ducha

Cuando estás echada, el tejido mamario se esparce y resulta más fácil de palpar. De igual manera, durante la ducha, tus dedos enjabonados se deslizan más suavemente, lo que favorece el autoexamen.

Presiona el pezón suavemente

Al ejercer presión sobre el pezón, determina si brota sangre o líquidos (amarillentos o transparentes). Si es así, esto puede ser signo de un tumor en el seno.

Aunque la técnica del autoexamen mamario no siempre es una manera fiable de detectar el cáncer de mama, una cantidad importante de mujeres informa que el primer signo de cáncer de mama fue un nuevo bulto en la mama que descubrieron ellas mismas. Por este motivo, los médicos recomiendan familiarizarse con la consistencia normal de las mamas.

Toda la información ha sido corroborada por el Dr. Carlos Solís – Ginécologo Oncologo | CMP 55964.